HIMNO A LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LA SOLEDAD (1)

Letra: Gonzalo Pulido Castillo

Música: Juan Alfonso García García

Estrella del cielo oscense,

lucero de la pasión,

que lloras, triste y callada,

la muerte del Redentor.

 

No estás sola en tu agonía,

Virgen de la Soledad,

nuestro corazón confía

vivir en tu compañía

por toda la eternidad.

¡Virgen de la Soledad,

vivir en tu compañía,

vivir en tu compañía

por toda la eternidad!

 

Salve, reina de los cielos,

salve, madre dolorosa,

de tu mirada amorosa

toma el sol su claridad.

¡Quién pudiera, madre mía,

dar consuelo a tus dolores

y aliviar con mis amores

tu doliente soledad!


Estrella del cielo oscense,

lucero de la pasión,

que lloras, triste y callada,

la muerte del Redentor.

 

No estás sola en tu agonía,

Virgen de la Soledad,

nuestro corazón confía

vivir en tu compañía

por toda la eternidad.

¡Virgen de la Soledad,

vivir en tu compañía,

vivir en tu compañía

por toda la eternidad!

 

1. Este himno, como el del Cristo del Consuelo, fue musicado por don Juan Alfonso García. Se canta en los actos de que la hermandad de la Soledad ofrece a su titular. Se estrenó en la Cuaresma del año 1991 y fue publicado, junto con el del Santo Cristo del Consuelo, en el programa de Semana Santa de la cofradía de la Soledad de dicho año.


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