Fragmentos de historia oscense


PLEGARIA A JESÚS CRUCIFICADO

 

Gonzalo Pulido Castillo

De todos los oscenses es conocida y apreciada esta emocionante pieza musical, dirigida a Nuestro Señor Jesucristo en el momento de su Expiración. Es una de las melodías que, junto con "La noche triste" y algunas otras, parece representar con más fidelidad el tradicional espíritu religioso de Huéscar.

Y, sin embargo, esta plegaria no tiene origen oscense. Procede de Priego de Córdoba. Allí, la Real y Pontificia Archicofradía de la Santa Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús en la Columna, fundada en 1550, la canta a su titular, la hermosa talla de Jesús atado a la columna, obra granadina de mediados del siglo XVII de autor anónimo, aunque atribuida a Pedro de Mena o Martínez Montañés.

El título original de la obra es "Aria a Jesús en la Columna" y fue compuesta hacia 1890 por D. Juan Antonio Gómez Navarro, maestro de capilla de la Catedral de Córdoba, con letra del poeta cordobés Julio Valdelomar (1). El estreno de la bella plegaria tuvo lugar la noche del 15 de mayo de 1890, con motivo de las grandes fiestas celebradas en Priego con motivo de la curación del rey Alfonso XIII, que había padecido una grave enfermedad. Gómez Navarro compuso para la misma imagen prieguense una Misa a 4 voces y 12 instrumentos que, al igual que el aria, se interpreta cada año en los actos que la cofradía celebra durante el mes de mayo.

A lo largo de los años, el Aria a Jesús en la Columna fue cantada por diversos artistas, llamados especialmente para ello, entre los que destacaron el granadino Julio Vidal y, ya más recientemente, el barítono Carlos Hacar, que la grabó en disco, y el tenor Leoncio Malagón Pareja. En 1990, al cumplirse el siglo de la gran fiesta, el conocido tenor Pedro Lavirgen, Hermano Mayor honorífico de la hermandad, interpretó el Aria durante el ofertorio de la Misa celebrada en la iglesia de San Francisco. Una grabación magnetofónica de la Misa y del Aria, obras maestras de Gómez Navarro, me fue proporcionada por nuestro buen amigo el presbítero D. José Enrique Alcalá-Zamora y Burgos, natural de Priego, que fue sacerdote en Huéscar hace unos años.

Posiblemente fue D. Juan María Guerrero de la Plaza, el ilustre compositor oscense (2), quien conoció la partitura del Aria a Jesús y la adaptó para la novena a nuestro Cristo de la Expiración (3).

Doy a continuación el texto original y la versión oscense (4):

TEXTO ORIGINAL

 

ARIA A JESÚS EN LA COLUMNA

Tú, Señor, que amarrado a una columna

sufriste el suplicio más cruel,

dame, gran Dios, resignación cristiana

y haz que brille en mi pecho pura fe.

 

Tú eres fuente de amor y de ventura,

yo miro en Ti la refulgente luz,

que disipando del error las sombras

vi tus tristes angustias en la Cruz.

 

Señor, Señor, que tu bondad suprema

inunde de ternura el corazón,

que mi alma tras la muerte halle descanso

en tu sublime y eternal mansión.



Yo miro las espinas de tu frente

y esas gotas de sangre que al caer

hacen, Señor, qué fuerte y qué hermosa

esa santa semilla de la fe.


VERSIÓN OSCENSE


PLEGARIA A JESÚS CRUCIFICADO

¡Oh, Señor, que clavado en un madero

sufristeis el martirio más cruel,

dame, Señor, resignación cristiana

y haz que brille en mi pecho pura fe.



Tú eres fuente de amor y de ventura,

yo miro en Ti la refulgente luz,

que disipando del error la sombra

visteis tristes angustias en la Cruz.



Señor, Señor, que tu bondad suprema

inunde de ventura el corazón,

que mi alma tras la muerte halle descanso

en tu sublime y eterna luz.


Existe, con la misma melodía, otra versión dedicada a la Virgen, que dice así:


PLEGARIA A LA VIRGEN DE LOS DOLORES

Gran señora de los cielos y la tierra,

¡oh Madre del divino Salvador!,

Tú eres Madre también de los humanos,

que nos colmas de gracias y de amor.

 

Tú eres fuente de amor y de ventura,

yo miro en Ti la refulgente luz,

reflejo de la luz de tu Hijo amado,

que murió por nosotros en la Cruz.



Madre de amor, que en tu bondad suprema

inundas de ventura el corazón,

que nuestras almas tras la muerte hallen reposo

en tan sublime (y) eterna Mansión. (5)


BIBLIOGRAFÍA:

- Archivo Histórico Municipal de Huéscar.

- Archivo Parroquial de Santa María la Mayor de Huéscar.

- Archivo Parroquial de Santiago de Huéscar.

- Archivo Parroquial de Salobreña.

- Archivo de la familia Pareja-Serrano.

- Archivo del autor.

- FORCADA SERRANO, MIGUEL. Historia de la hermandad de la Santa Veracruz y Ntro. Padre Jesús en la Columna. Publicaciones Obra Social y Cultural Cajasur. Córdoba 2000.


1. Julio Valdelomar y Fábregues fue un poeta premodernista, amigo y discípulo de Fernández Grilo. Publicó una antología de su obra en 1889 con el título de Luz meridional. Murió en 1892.

2. Cuya inspirada y extraordinaria obra espera aún un estudio documentado, y que no tiene nada que envidiar a los maestros de capilla que, como Gómez Navarro, Balius y Vila, Durón y tantos otros, son conocidos, apreciados y admirados.

3. Escrito ya este artículo se ha publicado el primer disco de la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración, que incluye una versión instrumental de la Plegaria a Jesús Crucificado.

4. Obsérvese que, en el original, en la tercera estrofa, la palabra "corazón" rima con "mansión", mientras que, en la versión oscense, por error de transcripción que se ha hecho tradicional, "corazón" está emparejado con "luz", que no riman.

5. El texto lo he tomado de una hoja suelta, tamaño folio, sin indicación de fecha, publicado en la Imprenta Belmonte de Huéscar. Formaba parte de un Septenario a Nuestra Señora de los Dolores.

 


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