Fragmentos de historia oscense

 

 

RESPONSORIO DE LOS CURAS PROPIOS DE HUÉSCAR

AL INTERROGATORIO SOLICITADO

POR EL EXCMO. SR. ARZOBISPO DE TOLEDO (1782) Nota a pie

 

Gonzalo Pulido Castillo

 

(Transcripción que publiqué en mi libro "Al aire de la Sagra" en 1995. A fin de no interrumpir con exceso el texto, las notas pueden leerse pinchando en cada globo).


            Los curas infrascriptos de la iglesia mayor de Señora Santa María y Señor Santiago de la ciudad de Huéscar respondemos a los particulares que incluye un interrogatorio impreso Nota a pie que se nos ha entregado por el Sr. Doctor D. Miguel de Casanova y Anchuelo, vicario visitador de dicha ciudad y su partido, por el Excmo. Sr. Arzobispo de Toledo Nota a pie , mi señor, y es en la forma siguiente:


            Huéscar es ciudad Nota a pie de Andalucía, tiene vicario con jurisdicción ordinaria que la ejerce en ella y su partido por el Excmo. Sr. Arzobispo de Toledo. Goza el título de señorío por el Excmo. Sr. Duque de Alba, quien tiene la propiedad que llaman el Pinar del Duque, que está rayano con el término de la villa de Santiago de la Espada, alias el Hornillo, distante siete leguas de esta ciudad. Los vecinos que incluye con los labradores del campo son 1.194 Nota a pie , casas 737, y 22 cuevas.


            Dicha ciudad es cabeza de vicaría, tiene anejos el lugar de la Puebla de don Fadrique, que está a la parte del norte o tramontana, a distancia de cuatro leguas largas, y la villa de Castilléjar, que se halla entre poniente y mediodía, distante dos leguas y media. Tiene dos parroquias: una que se titula Santa María de la Encarnación y otra de Señor Santiago. La de Santa María se fundó en el año de 1494, y se bendijo el domingo diecisiete de junio por D. Gaspar de Quijada, primer obispo que obtuvo la Santa Iglesia de Guadix. Nota a pie Esta iglesia es de famosa fábrica, tiene tres naves, con seis columnas que la sostienen, un adorno muy regular, sólo le falta la torre principal, que está principiada Nota a pie , y la portada, que tiene el mismo defecto. En ella hay ocho beneficiados, tres curas y cuatro capellanes, esmerándose todos en su asistencia para dar culto a Dios Nuestro Señor, agregándose a esto una capilla regular de música. Nota a pie


            La parroquial de Señor Santiago Apóstol, patrono de España, se fundó el año de 1504 por el Sr. D. Luis de Beaumonte, conde de Lerín, que se retiró a esta ciudad (la que antes era villa) a causa de los bandos que en el reino de Navarra tenían los beamonteses y agramonteses, dándosela S. M. en tenencia con otros pueblos inmediatos, la que poseyó y obtuvo diecisiete años, hasta el de 1513, Nota a pie que cesaron dichos bandos, y quedó por Su Majestad el referido reino de Navarra conquistado a fuerza de armas, de cuyo ejército fue capitán general el Sr. D. Fadrique de Toledo, Duque de Alba, a quien S. M. hizo gracia de esta ciudad y villa de Castilléjar el referido año de 1513, y se regresó dicho Sr. D. Luis de Beaumonte a sus estados de Lerín. Esta iglesia es muy reducida y su construcción regular; tiene cuatro beneficiados, un cura y cuatro capellanes, éstos con la precisa obligación de vestirse de diácono y subdiácono los domingos y días festivos; tiene también un sochantre y un organista para oficiar la misa y entonar las vísperas.


            Referida ciudad tiene tres conventos: uno de Santo Domingo, otro de San Francisco, de menores descalzos, y otro de monjas dominicas. El convento de Santo Domingo, Nota a pie que está al norte, se fundó por los años de 1547 con limosnas y dotaciones de los vecinos de Huéscar; hoy tiene cinco religiosos y cuatro donados. La iglesia, bastante regular, y sus capillas correspondientes, venerándose en una a Ntra. Sra. del Rosario, colocada en su camarín.


            El convento de San Francisco, que está a la parte del poniente, y contiguo a la ciudad, se fundó el año de 1602, a seis de octubre; Nota a pie tomó posesión la comunidad en la ermita de San Sebastián, Nota a pie desde la cual, a treinta y uno del mismo mes, se pasaron los religiosos a un sitio que llaman la Atarazana, donde hoy permanece. Dos años después de su fundación, día de San Jerónimo, en la tarde, se colocó el Santísimo Sacramento en su iglesia, trayendo a Su Majestad Sacramentado de la iglesia mayor de Santa María en procesión general con toda solemnidad y veneración y asistencia de ambos cabildos. Su comunidad se compone de cuarenta religiosos, incluyendo legos y donados. Siempre ha gozado de hombres singulares en virtud y letras, tiene curso de Filosofía, y su iglesia (aunque pequeña) está muy decente y primorosa.


            El convento de monjas dominicas, que se halla a levante, su titular de la Encarnación, se fundó en el año de 1612 por Dª María Chinchilla, viuda de Mucer (Micer) Ruiz, caballerizo que fue del emperador Carlos Quinto. Nota a pie Su comunidad se reduce a doce religiosas. Y la iglesia, aunque no grande, está con adornos muy curiosos.


            Distante tres leguas de la ciudad, y a la parte del norte, hay un santuario dedicado a nuestras Santas Patronas, santa Nunilón y santa Alodía, naturales que fueron de esta ciudad, el cual se tiene en suma veneración, y siempre hay en él un sacerdote para que celebre el Santo Sacrificio de la Misa todos los días festivos, asistiendo a oírla los labradores de su circunferencia, teniendo el asilo esta ciudad para sus conflictos en sus Santas Patronas, especialmente en las faltas de agua, experimentando de la misericordia del Todopoderoso por su intercesión el beneficio de copiosas lluvias.


            Nacieron estas dos dichosísimas niñas en Horcajón, Nota a pie que dista dos leguas de la ciudad, en el que aún permanecen vestigios del Castellón, a donde aseguran los autores nacieron estas santas, el cual está inmediato al río Brabata (que antiguamente se llamaba Branate), que viene a esta ciudad del referido Castellón. Fue su castellano Zelín Mahometo. Fueron hijas de padre moro y madre cristiana, que se llamó Marta; murió su padre moro y quedaron al cuidado de un tío suyo, nombrado por su tutor, el cual, viendo que seguían la fe católica, procuró por todos modos separarlas de tan santa inclinación, por lo que las acusó ante el rey Zumael, y, siendo gravemente reprendidas, dio orden para que, si dentro de cuarenta días no dejaban la religión cristiana, fuesen degolladas y, atadas a las colas de dos potros, fuesen arrastradas y despedazadas. Pero las niñas, sin hacer caso de estas amenazas, gustosas esperaron el suplicio, y viendo Zumael su constancia en la ley de Jesucristo, y que de ningún modo podía apartarlas de ella, pues no bastaban amenazas, halagos ni dádivas, las entregó a un sacerdote, por su desgracia renegado, el que puso los medios y persuasiones más eficaces para el efecto de que renegasen, pero nada consiguió, antes bien, insistían más fuertes en la fe católica y con ansia esperaban el cuchillo en sus virgíneas gargantas. Entonces este perverso sacerdote dio aviso al visir Zumael de su constancia, y luego manda se ejecute la sentencia. En efecto, el verdugo las degolló, logrando estas dos vírgenes la feliz Jerusalén de la gloria. Fue su dichosísimo martirio jueves día 22 de octubre del año pasado de 951 Nota a pie . Atadas a las colas de los potros, salió uno por el camino que va al Horcajón (donde nacieron estas santas) y el otro por el camino que va a Campo Fique, y ambos se juntaron a la falda de la Sierra Sagra, donde se dice que Lelio, cristiano (que también se cree las bautizó), por revelación divina las sepultó en una sima y fundó ermita. Pero fue Dios servido de criar en el santuario próximo a la sima una oliva que manaba aceite para el culto de estas santas y curación de los enfermos. Duró este prodigioso árbol muchos años, pues permaneció desde el año de su martirio hasta el de 1515, que por testimonio que esta ciudad tiene en su archivo consta su infalibilidad y certeza, y a la letra es como sigue:


            «Yo, el licenciado Gonzalo de Peñalosa, alcalde mayor en esta villa de Huéscar y en la villa de Castilléjar, términos y jurisdicción por el Excmo. Duque de Alba, Marqués de Coria, Conde de Salvatierra y Señor de Valdecorneja y de las villas dichas de Huéscar, etc., mi señor. Digo que por cuanto entre las muchas gentes devotas que con devoción vienen a ver el santo misterio del óleo que de la santa oliva sale y mana, que es en la ermita de las bienaventuradas mártires Nunilón y Alodía, vienen algunas personas sin devoción para ver el gran misterio, las cuales hacen cosas indebidas y excesos, de los cuales deben ser castigados, y porque a mí como a tal juez compete la gobernación de la ley y hacer castigar a los que excesos hacen y que a la gente den escándalos, tengo por bien y doy licencia y facultad a vos, el honrado Machín Galán, vecino que sois de esta villa, que vais (vayáis) a la dicha oliva santa y traigáis votos de justicia, para lo cual y para prender a las dichas personas que los dichos excesos (¿cometen?) y en pacífica paz no quisieren estar, los prendáis los cuerpos, y así presos y a buen recaudo me los enviéis a la cárcel pública de esta dicha villa, con la información que sobre ello hubiéredes, para que sobre ello se haga lo que sea justicia. Hecho en esta dicha villa a once días del mes de agosto de mil quinientos y quince años. El licenciado Peñalosa. Por mandado del señor licenciado alcalde mayor, Lucas Mexías de Santander, escribano público.»


            De cuyo testimonio aparece haber durado dicha oliva 564 años, sin otros muchos después de que no hay memoria. Hoy sólo subsiste el sitio por donde salía el tronco de la oliva, y en un epitafio que hay en la iglesia mayor de Señora Santa María se lee lo mismo que se acaba de referir, asegurando haber padecido nuestras Santas en esta ciudad. Hacen mención de ellas el Martirologio Romano, el de Usuardo, Adón, Maurolico, Gelasino y otros; tratan de su vida y martirio san Eulogio, obispo, Aquilino, Luitprando, Veronio, Marineo Sículo, el padre Mariana, el padre Higuera, Quintana Dueñas y otros muchos, especialmente el Passio Sanctorum antiquísimo de la Santa Iglesia de Toledo. Hemos hecho esta referencia por ser su santuario el principal de esta ciudad.


            Huéscar dista de la ciudad de Toledo cincuenta leguas, pero en ellas hay dos jornadas de sierra bastantemente áspera y quebrada, y cerca de otra para atravesar Sierra Morena y salir a Infantes. Los lugares confinantes son: Castril, que se halla a poniente, a distancia de cuatro leguas; Galera, al mediodía, distante una legua; Orce, a la parte de levante, hay dos leguas de distancia, cuyos pueblos son del obispado de Guadix; también son confinantes el lugar de la Puebla de don Fadrique y la villa de Castilléjar, sus distancias y situaciones ya quedan declaradas en la segunda respuesta.


            Tiene de término esta referida ciudad, por la parte del norte, siete leguas, lindando con el de la villa de Santiago, alias el Hornillo, media legua al mediodía, confinando con el término de Galera; a la parte de levante cuatro leguas, por donde sigue el término de los Vélez, que son del obispado de Almería; y a la parte de poniente tres leguas, hasta Sierra Seca, que la separa con Castril.


            Inmediato a esta ciudad, como a un tiro de fusil, está la madre principal del río Brabata, mirando al oriente, al que cortan sus aguas dos leguas de la ciudad y corren del norte al mediodía, sirven para el abasto o servidumbre del pueblo y regar sus huertas y vega. Nacen dichas aguas en un sitio que le llaman los Torcales, a distancia de cuatro leguas. El río Brabata tiene un puente de madera para transitar a levante. Los sobrantes de sus aguas se juntan (a) una legua de la ciudad con el río de Galera.


            Este término comprende muchas sierras: una que dista de la ciudad tres cuartos de legua, cuyo nombre es Huéscar la vieja, que mira a levante, en donde en lo antiguo hubo plaza de armas y hoy se reconocen dos aljibes, con algunos vestigios de murallas y edificios; tendrá de longitud, mirando al norte, legua y media; casi al principio, mirando a poniente, tiene un cóncavo o cueva que le llaman la cueva de la Encantada. Desde el sitio que fue plaza de armas, a distancia de media legua, casi en lo más elevado se descubre una atalaya. Enfrente de la cueva y al principio de su falda hay un cerro comúnmente nominado Cerrico Redondo, y al final de la sierra, mirando a poniente, hay otro que le llaman "los cuchillos de Jubrena". Sigue otra mirando al norte, su nombre "el Calar de la Puebla", que dista de la ciudad tres leguas; a la parte del poniente hay otra, siguiendo mirando del mediodía al norte, a distancia de la ciudad un cuarto de legua que le llaman la sierra del Calvario, su longitud una legua, que en medio de ella hay un cerro muy elevado, su nombre Pedro Ruiz, y en su cumbre está colocada la santa Cruz; el monte de esta sierra se compone de atochares, romerales, pinatares y algayubares; desde su cumbre, mirando al norte, se divisa la sierra del Muerto; las aguas de una y otra son vertientes al norte y al mediodía; tiene bastante elevación y en lo más alto hay una atalaya; su longitud será de tres cuartos de legua. El monte es de atochar, romeral y algunos pinos; al final se halla un barranco llamado Barranco Maino Nota a pie , al que vierten las aguas de ambas sierras y también las de Montilla, entre las cuales hay dos hoyas de tierra muy fértiles, nominadas la hoya de Titos y la hoya del padre Guerrero. La salida de estas aguas del Barranco Maíno son a poniente y a levante; a la falda de la precitada sierra Montilla, mirando a levante, hay un cerro y en lo alto de él una atalaya, y por la parte del poniente, estando en dicha falda, se registra otro cerro bastantemente elevado, que le llaman el cerro de la Trompeta. Esta sierra, mirando al norte, dista de la ciudad legua y media; es de bastante magnitud y tiene de largo dos leguas; su monte, de esparto, romeros, encinas y algunos pinos. Al final de ella, por el norte, se halla un cerro bastantemente elevado que le dicen cerro del Lobo. Su monte muy espeso de pinos, encinas y sabinas, de donde se surten los vecinos para el consumo de sus casas.


            Confinando con este cerro, a la parte del norte, hay una cañada, comúnmente llamada de los Cazadores, tierra muy útil para laborarla, produce mucho pinar para cortar maderas útiles para construir edificios. En dicha cañada y en su circunferencia hay una dehesa (que el Horcajón es de los propios de esta ciudad) distante de ella dos leguas y media. Produce los mejores pinos que hay en este término, su latitud en cuadro es de legua y media, y siguiendo al norte está confrontando con la famosa y encumbrada Sierra Sagra.


            Creemos que así se llama porque en su principio, mirando a levante está el mencionado santuario de nuestras Santas Patronas Nunilón y Alodía. Nota a pie Esta sierra es de tanta eminencia que no sabemos se halle otra más alta o a lo menos no ha llegado a nuestra noticia. De circunferencia tendrá tres leguas y de esta ciudad dista otras tres; mirando al mediodía sigue otra, llamada la Sagra Chica, y siguiendo con alguna disminución se halla el cerro Moncayo, que dista de la ciudad dos leguas. La Sagra grande de medio arriba nada produce, de medio abajo, su monte, muy espeso, se compone de pinos, encinas y enebros; por la parte del mediodía tiene una fuente dentro de una cueva de suma magnitud, su nombre la cueva del Agua: sus corrientes vierten a mediodía y dan riego a la hacienda o cortijada llamada Torralba, que es propia del marqués de Corvera y señor de Cotillas, y dista de la ciudad una legua. Estas aguas bajan por Campo Fique, que tendrá de latitud una legua y dos de longitud; en él y en sus inmediaciones, que llaman Almorox, hay veinte cortijos de secano. Al frente de la referida Sierra Sagra, una legua de distancia mirando al norte, hay otra llamada Guillimona, que toma principio desde los Miravetes y sigue a levante. En su cumbre no hay monte, sólo en los llanos, aunque ásperos, que se llaman los Torcales, comprende mucho de encinas, pinos y enebros. En este sitio se registra un camino que va del lugar de la Puebla de don Fadrique a El Hornillo o villa de Santiago, que tendrá de travesía media legua, su nombre el puerto del Espino, dista de la ciudad cinco leguas.


            Siguiendo esta sierra, por el norte se encuentran los cuartos del duque de Alba, que tendrá legua y media hasta el río de la villa de Santiago, que divide los términos de esta ciudad por el norte y poniente; son propios del duque de Alba y producen buenos pastos para los ganados. Desde Guillimona, mirando a poniente, se descubre un pedazo de sierra, su nombre los Miravetes, que en lo alto tiene dos cintos de piedra, y al pie del cinto mayor una fuente muy conducente para los ganados. A la falda de los Miravetes, a media legua de distancia por el mediodía, nace la famosa fuente de Montilla, que sus aguas son muy delicadas y delgadas; sus corrientes (van) al río Raigadas hasta juntarse con el río Guardal o Guardadar, que distará dos leguas del nacimiento y cuatro de la ciudad. Y para que a ella vengan referidas aguas juntas con las de los Torcales hay en dicho nacimiento hecha presa de cantería.


            Desde los Miravetes, mirando a poniente, hay un barranco que le llaman de la Losa, y sube por el norte a la cañada de la Honguilla; las corrientes de ambos bajan al mediodía, y por el barranco sube el camino que va de Huéscar a la villa y corte de Madrid. Este puerto tendrá de tierra quebrada legua y media, y por el norte dista de la ciudad cuatro.


            Estando en dichos Miravetes, a la parte del poniente se deja ver otra famosa sierra cuyo nombre es Sierra Seca, su longitud de dos leguas hasta llegar a Calar Seco; tiene diversos barrancos y lanchas con varios nombres; dista de la ciudad cuatro leguas. En su principio, mirando al norte, se registran ciertos pedazos de tierra que les llaman el Poyo del Tábano, y siguiendo como a poniente se encuentran otros sitios que les nombran las Cabañuelas. De éstos se laboran muchos pedazos de tierra, y el monte de todos se compone de espinos, artos y cambrones.


            Siguiendo el poniente se descubren tres barrancos: uno llamado Aguacil (¿Alguacil?), otro Marchante y otro Tornajuelo. Éste, en lo más profundo, tiene una tornajera para abrevar ganados. Sin perder el poniente se divisa un pedazo de tierra de media legua que le nombran el Jorro, por donde pasa una senda o vereda para subir a referida Sierra Seca, que sirve para el correo de los ganados. Después se encuentra otro barranco cuyo nombre es la Tala del Diablo. Llámase así porque habiendo cortado en este sitio las maderas necesarias para la construcción del convento de nuestro padre san Francisco, en una de las noches de los días que estuvieron los cortadores trabajando se movió tan fuerte huracán que destrozó todos los pinos y encinas que había en aquel sitio, y oyeron decir los cortadores en fuertes voces estas palabras: «Destruyamos estos montes para que no se haga el convento de Francisquillo.» Sólo quedó en lo alto de dicho barranco una encina, en la que por devoción de un pastor estaba grabada la Santa Cruz. Pero lo más particular de esta historia es que el sitio no ha vuelto a producir más encinas ni pinos, y éste es el origen de haberse quedado dicho barranco con el nombre de la Tala del Diablo. En su cumbre hay una tornajera para abrevar ganados.


            Continuando al poniente se registra una lancha llamada la Lancha Mancil, tierra sumamente agra. Luego se entra divisando otros dos barrancos, que les llaman los Gorrillos, y en medio de ellos hay una lancha mediana, sobre la cual subsiste un collado, que en su cumbre se deja ver un cejo de piedra, redondo, llamado el Castellón; a ésta sigue otra lancha, que le llaman Pino Gordo. Luego continúa un barranco de bastante profundidad, que se nombra el barranco de Juan Thomás. Bajo del mismo se halla otra lancha llamada Aguda y el barranco del Celemín, luego Lancha Hermosa, y luego los Panderones, y por encima de ellos una fuente que se entiende por la del Buitre, después sigue el barranco de la Peguiruela, que en la cumbre tiene una fuente con sus tornajos para abrevar ganados. Últimamente se deja ver otro barranco que baja de Calar Seco y divide los términos de esta ciudad de los de la villa de Castril.


            Dicha Sierra Seca en su cumbre no tiene monte, sólo se ven unos cambrones y sabinas bajas, las que se hacen juicio no crecen por lo riguroso de las nieves. Los demás barrancos, sitios y lanchas que van expresados producen mucho monte de pinos, útil para cortar maderas, muchas y frondosas encinas y bastantes enebros, de los mejores que hay en este término. Por bajo de los mencionados Panderones de Sierra Seca nacen dos fuentes que llaman del Guardal, distantes una de otra un cuarto de legua y de la ciudad dos leguas y media; les nombran la Fuente Alta y la de Pedro Jiménez; nacen mirando al oriente, al pie de Sierra Seca; sus aguas son el objeto principal del Real Canal del Reino de Murcia, tienen la cualidad de criar truchas, y por su natural corriente se juntan a la media legua de su nacimiento con el río Raigadas, conservando siempre el nombre de Guardal. Este, a tres leguas de distancia, se junta en la villa de Castilléjar con el río de Galera, y con sus aguas muele un molino. Desde la Fuente Montilla hasta las que se acaban de referir en las llanuras, barrancos y lanchas expresadas se cuentan treinta cortijos y una ermita, su titular San Clemente, en la que todos los días festivos se celebra el Santo Sacrificio de la Misa, y se halla distante de la ciudad dos leguas.


            Concluída Sierra Seca se sigue el puerto del Pino, por el que sube una vereda para el tránsito de los labradores a sus respectivas estancias. Mirando a levante está confinando la sierra de Duda, que dista de la ciudad dos leguas. En su cumbre hay una fuente que llaman de las Palomas, y otra mirando al norte se nombra la fuente de Mora. Esta sierra tendrá de longitud tres cuartos de legua, mirando al poniente, experimentándose en ella por el tiempo de invierno alguna templanza, por lo que es afable para los ganados y muy frondosa de pinos y encinas, y con especialidad atochas de buen esparto. Su falda es bastante llana y se nomina la Solana de Duda. Síguense dos barrancos, el uno se llama de Duda, que está al mediodía, cuyas corrientes van a levante, y luego se juntan las aguas de sus salidas (cuando llueve) con el río Guardal; el otro, que está a poca distancia, siguiendo al mediodía, se nombra el barranco de la Mala Mujer, y por él sube el camino que va de Huéscar a la villa de Castril, su desagüe lo tiene también al río Guardal. Mirando casi al poniente se divisa el cerro del Cubo, que divide los términos de Huéscar y Castilléjar, siendo la mitad por levante y poniente de esta ciudad y lo restante de dicha villa. Es de bastante elevación y su monte bajo que se compone de pinatos, romeros y esparto.


            Desde este sitio, mirando a tramontana, se ve el cerro Marmolance, que tiene del norte al mediodía una legua de longitud. Se halla distante de la ciudad cinco cuartos de legua. En su cumbre estuvo en lo antiguo la ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, de la que sólo permanecen los cimientos, y cerca de ellos una fuente maravillosa. Hoy se venera esta Señora en una decente ermita que se le fundó a la falda de dicho cerro, mirando a levante, que su traslación se hizo el año de 1697. Por el final de Marmolance, al mediodía, atraviesa el camino que va de Huéscar a la villa de Castril, y desde él, siguiendo al mediodía, se divisa una atalaya situada sobre una lomica, que estando en su cumbre hacia levante se espacia un llano de tres cuartos de legua, y al final se descubre un cerro bastante elevado que le llaman el Cerrón, distante de la ciudad media legua; por medio de él y de la sierra del Muerto va el camino desde Huéscar a Madrid, y en él se registran dos o tres esperillas.


            Después, mirando a levante, se entra en unas llanuras, que las más son tierra calma, y sólo produce esparto y tomillos; a su final está la fuente de Parpacén, que es muy abundante, y dista de la ciudad a poniente un cuarto de legua. Sus corrientes van al mediodía y les llaman el río Santo, porque al cuarto de legua de distancia, en una fuente pequeña, como de vara y media en cuadro, labrada de piedra, que su agua es muy superior, hay tradición de que por Lelio, cristiano, fueron bautizadas nuestras santas Patronas. En la de Parpacén hay hecha presa para sacar de ella dos acequias y regar con sus aguas muchas tierras y viñas de este término, y también del término de Galera, a cuyo río van los sobrantes. En el río Santo hay puente de mampostería, que el vulgo llama el puente de Cal y Canto; por él pasa el camino que va de Huéscar a la ciudad de Baza. Este río incluye tres cortijos de riego, distantes de la ciudad media legua y, mirando a levante y al mediodía, hasta el término de Galera, tiene unas llanuras de tres cuartos de legua pobladas algunas de viñas y otras de riego, muy útiles para sembrarlas; a sus finales hay dos cortijos de riego que lindan con el río Brabata, con el que también confinan dichos llanos.

 

            Desde Brabata, mirando a levante, se hace manifiesto un cerro llamado el del Aguila, que la gente vulgar entiende por el cerro del Tonto, y una loma que en su cumbre tiene una atalaya, desde la cual, mirando al norte, se divisa un camino real que sale de Huéscar para el reino de Murcia, que por ser algo repechado le llaman la Esperilla del Campo. Luego, mirando al norte, principia la sierra de Huéscar la vieja, de la que se dio noticia al principio de esta respuesta. La Esperilla dista de la ciudad tres cuartos de legua. En medio de ella y de Huéscar hay una famosísima fuente llamada Fuencaliente, que da riego por medio de dos acequias muy abundantes a tres cortijos, diversas tierras, y muelen cinco molinos a distancia proporcionada. Para este efecto han hecho presa en la circunferencia de su nacimiento. Los sobrantes corren a poniente y se juntan con el río Brabata. A muy poca distancia de esta fuente hay un lavadero en el que en tiempo debido lavan las lanas que produce este país y sus cercanías con un arte particular y fácil.


            A la sexta pregunta, cuyo contenido es ¿qué montes, bosques y florestas tiene esta ciudad, de qué matas son poblados, cómo se llaman y a qué aire caen, etc.?, no encontramos cosa particular que decir, respecto de lo ya expresado en la anterior respuesta.


            Célebres son las ciudades que con el nombre de Huéscar y Huesca goza nuestra España, la una en el reino de Aragón, fundada a las márgenes del río Izuela, y la otra en el reino de Granada (y es de la que al presente hablamos). Perteneciente en lo temporal a los Excmos. Sres. Duques de Alba y en lo espiritual a los Excmos. Sres. Arzobispos de Toledo, arciprestazgo suyo. Su fundación, según se colige de Tito Livio fue de antiguos tartesios españoles de Tarifa en el año de 470 antes de la humana Redención de Nuestro Señor Jesucristo, que si es la antigüedad tan venerable por sí misma, que le concede citado Tito Livio el indulto de mezclarse con las sagradas ficciones a que rendía culto el gentilismo, permitiendo valerse de ellas para hacer más plausible el origen de sus ciudades, ¿qué aplauso no le daremos a ésta?, y si atendemos a lo que dice Plinio, que la senectud en los hombres es venerable, pero que la antigüedad en las ciudades es cosa sagrada, ¿no formaremos buen concepto de Huéscar, siendo su fundación tan antigua?; sin disputa bien le podremos aplicar el elogio que el jurisconsulto Apiano, hablando de la gran ciudad de Tiro, su patria, hace llamándola "antiquísima en la serie de los siglos".


            También diremos que es nobilísima por su antigüedad, porque el constitutivo de la mejor nobleza es la misma antigüedad, que según san Basilio Magno, todo lo ennoblece, y estando al dictamen de Claudiano, lo engrandece todo. En lo antiguo fue esta ciudad una de las primitivas poblaciones que tuvo esta provincia, o diremos que fue cabeza de ella, pero tan conocida con el nombre de Osca Nota a pie como la celebran los más antiguos geógrafos, pero entre ellos Ptolomeo, geógrafo tan antiquísimo como todos saben, la numera con el nombre antiguo Asso Nota a pie , entre los quince pueblos principales de los bastetanos o bástulos españoles originarios, que habitaron gran parte de Andalucía, y con ellos se mezclaron después los fenices, que según Estrabón era una misma nación, por lo que los llamó blastofenices Apiano Alejandrino, a quien sigue Samuel Bocart, de lo que se puede inferir con bastante fundamento haber sido esta ciudad población de fenices, aunque no falta quien diga que se fundó por el rey Beto Sexto, que lo fue de España después de Tubal, pero sea de esto lo que fuere. En esta ciudad le parece más probable al padre Mariana haber fundado Quinto Sertorio una célebre universidad por los años de 660 de la fundación de Roma, y, en efecto, siendo verdad que en materia tan antiquísima los discursos dimanan de meras conjeturas, se puede afirmar que en esta se verifican algunas, por subsistir al presente una famosa casa con el nombre de Colegio, en la que se enseñan las primeras letras a los niños y el arte de la Gramática a los adultos.

 

            Tuvo la gloria y el aplauso esta tan antiquísima ciudad de que san Tesifón, discípulo del Señor Santiago fuese su primer apóstol que plantó la ley evangélica en sus habitadores, como lo aseguran los padres Vivar y Quintana Dueñas, con otros que siguen el Cronicón atribuido a Flavio Dextro. Nota a pie Tratan de esta ciudad Florián de Ocampo, Enhiza (?), Blesa, Haro y Castillo, a quien cita Silva en "La población de España", capítulo 16.


            Esta noble y antigua ciudad no siempre ha estado en poder de cristianos, pues reinando en Castilla don Alonso el Undécimo por los años de 1321, Nota a pie Ismael, primero de este nombre, rey moro de Granada, en una entrada que hizo en el reino de Murcia con ayuda de los benimerines, ganó a esta ciudad, siendo uno de los pueblos del Orden Militar de Santiago; y en los de 1435, reinando don Juan el segundo, la restauró por fuerza y a escala vista don Rodrigo Manrique, hijo del adelantado don Pedro Manrique, resistiéndose al principio los enemigos, por haber introducido Cabzani, uno de los moros principales de Baza, algunos ballesteros en el castillo, pero desbaratado un grueso escuadrón de los enemigos (que iba a socorrer la fortaleza) por el adelantado de Cazorla Rodrigo de Perea y don Fernando Alvarez de Toledo, que saliendo al encuentro obligaron a los moros a ponerse en fuga, se rindió el castillo. Nota a pie Esta victoria fue en Castilla de singular gozo y alegría, como de notable sentimiento a los moros, por causa de ser esta plaza una de las principales que tenían en las fronteras. Así estuvo en poder de cristianos hasta el año de 1447, que la recuperó por combate Mahomad Aben Hozmín, el cojo, que por aquellos años reinaba en Granada. Y el año de 1488 la volvieron a recuperar los señores Reyes Católicos, que lo fueron don Fernando y doña Isabel, señora propietaria de los reinos de Castilla; mas en esta ocasión fue su toma sin combate alguno, pues experimentando los moros notable daño en los pueblos comarcanos, se vieron como obligados a entregarla voluntariamente, la cual permaneció y permanece de cristianos.


            En el año de 1509, la señora reina doña Juana hizo merced a esta ciudad de todos los términos que incluía, con sus prados, pastos, aguas, fuentes y ríos, como también de los sitios, lugares, alquerías, poblados y que se poblaren de allí adelante, dentro de los términos que hasta entonces había tenido, para que todo fuese de su jurisdicción, por lo que esta ciudad fue realenga. Así estuvo por la Corona Real hasta el año de 1513 que S. M. hizo gracia de ella al señor don Fadrique de Toledo, por haber sido capitán general en la conquista del reino de Navarra Nota a pie contra don Juan de la Brid Nota a pie y la reina doña Catalina, por desobedientes a Su Santidad, no queriéndole ayudar contra los de la cisma que se levantó contra Su Beatitud y toda la Iglesia Romana, hallándose ésta en tan grave peligro que estuvo a pique de perderse todo su estado espiritual y temporal.


            Estando esta ciudad en tranquila paz por los años de 1569, intentaron los moros de Galera apoderarse de ella con más de cinco mil moros que vinieron a combatirla, y en efecto la hubieran logrado si los nuestros no hubieran peleado valerosamente con el golpe de moros que introdujo el día veintiuno de noviembre al amanecer el Malec, su famoso capitán; en efecto, los desbarataron y pusieron en fuga, con muerte de más de cuatrocientos moros y sólo cinco cristianos. Retiráronse aquellos a Galera y quedaron los cristianos con trece banderas y un gabán o capote del dicho famoso capitán Malec, que hasta hoy se conserva, aunque muy derrotado; es de color azul, bordado de oro y plata. Nota a pie Y en memoria de esta victoria se fundó una ermita en el mismo sitio donde se dio la batalla, colocando en ella a Nuestra Señora con este título; celebrándola el referido día veintiuno de noviembre todos los años, con asistencia de ambos cabildos, que van en procesión general a esta ermita, en donde se dice misa solemne (y) se predica esta historia, a fin de que los fieles den gracias a Dios por haber librado a este pueblo de aquel tan gran peligro en que se hallaba y concedídole tan singular victoria, mostrando también para este efecto el mencionado gabán o capote.


            Hállase situada esta ciudad en una llanura, a tres leguas de distancia del nevado monte Sagra, junto al río Brabata, y está ocupando bastante terreno. Su fundación, en medio de la vega que corre de la parte del norte al mediodía, de suerte que principiando en el estrecho de Jubrena, que está al norte, hasta la ciudad, habrá legua y media, y desde ésta hasta el término de Galera, que como queda referido, se halla al mediodía, habrá media legua. En esta vega se coge mucho trigo y cebada, y en años abundantes de agua muchos y buenos cáñamos, pocos linos, y legumbres las suficientes de todas especies para su consumo, sobresaliendo siempre la de habichuelas, que a veces suele ser muy copiosa, y por ser de buena calidad las buscan mucho para Murcia, Cartagena, Caravaca y otras partes.


            Igualmente hacemos presente que la ciudad da a entender haber sido de grande arquitectura, pues aunque los edificios antiguos, torres, murallas y castillos estén enteramente arruinados, permanecen vestigios de su fundación, que demuestran su magnitud en los principios.


            Las armas que pone en sus escritos son las que se demuestran en el sello que va al final de este responsorio. Tiene también otras puestas al público en sus Salas Capitulares, que son las armas reales y las del Excmo. Sr. Duque de Alba. Nota a pie


            Hombres ilustres que ha tenido, lo fueron en el estado eclesiástico don Antonio de la Fuente y don Juan Román, canónigos de la Santa Iglesia de Toledo. Hombres doctos en Sagrada Teología, el padre fray Jerónimo Pérez, provincial que fue de la religión seráfica de la provincia de san Pedro de Alcántara, y el padre maestro Casanova, religioso dominico, que ambos han muerto pocos años hace. Nota a pie Pero tuvieron ambas religiones mucho lauro con catedráticos tan doctos y virtuosos, y al presente vive en la misma religión seráfica el padre fray Domingo Jiménez, igualmente catedrático de Sagrada Teología, no menos docto y virtuoso que los referidos.


            También han florecido en virtud y santidad para gloria de Dios y ejemplo de los hijos de Huéscar nuestras santas Patronas, santa Nunilona y santa Alodía, como queda expresado en la segunda respuesta; y de unos epitafios que hubo en la sacristía de Santa María se conserva la noticia que san Vicente Nota a pie y san Julián Nota a pie fueron mártires de esta ciudad, que padecieron su martirio en el campo de Buxéjar, tres leguas de Huéscar, en la primera persecución de la Iglesia, a veintiuno de agosto de 288 años, en tiempo de Diocleciano. Nota a pie Igualmente se conserva de otro epitafio que san Teodoro y san Felipe padecieron martirio en Huéscar la Bética Nota a pie (que es ésta) por los años de 135.


            En fin, ha tenido esta ciudad de singular vida a un padre fray Gregorio Romero, religioso franciscano, y a doña María Francisca de la Xara, natural de ella, cuyos cuerpos están sepultados en el convento de nuestro padre san Francisco con separación de los demás, Nota a pie y en la ciudad de Baza está enterrada en el monasterio de santa Isabel sor Gabriela Maino, también natural de esta ciudad y de ejemplar vida. Hombres ilustres en hidalguía lo fueron los Sayolis, y al presente lo son los Ortegas, los Carrascos, los Plazas, los Cocosteguis, los Portillos, descendientes de la casa de los Portillos de Valladolid, que hoy es el principal don Francisco Portillo, Nota a pie caballero del hábito de Santiago, y otros de los que no se hace mención por no haberse declarado sus ejecutorias.


            Los frutos más principales que produce este país son: trigo, de cuya especie se recolectan veinte mil fanegas; cebada, doce mil fanegas; centeno, trece mil fanegas; habichuelas, mil fanegas; garbanzos, doscientas fanegas; cáñamo, tres mil arrobas; lino, cien arrobas; vino, quince mil arrobas; únicamente carece del aceite, por ser este temperamento muy frío, aunque las pocas matas de oliva que hay no dejan de llevar algún fruto. Ganados, según la Desmería, se regulan unas quince mil crías todos los años, y de lana tres mil arrobas.


            En esta ciudad sólo se reconoce un lavadero para las lanas, en el modo que queda referido al fin de la quinta respuesta. Manufacturas no hay otras que el tejer las mujeres lienzos de lino y cáñamo para el consumo de sus domésticos, y aun por esto le llaman lienzo casero. Y siendo todas las gentes dedicadas a la labraduría, no hay inventos, ni instrumentos, ni máquinas para facilitar los trabajos.


            Ferias en esta ciudad sólo hay una, que principia el día veintiuno de noviembre y acaba en tres de diciembre. El surtido de ella es telas de seda y lana, paños, bayetas, ......., lienzos de todas clases y quincalla. También hay provisión de cerdos, pavos y capón, y dos años hace que suelen venderse algunos animales mayores. Los pesos y medidas son con arreglo al arancel de la ciudad. Compañías y casas de cambio no hay, por lo que el surtido de la feria viene de Baza, Granada, Murcia, Cartagena, Lorca y Caravaca.


            Esta ciudad sólo tiene la escuela de primeras letras y el estudio de Gramática (de que se hizo mención en la séptima respuesta), estando todo el año abiertos, y saliendo los más muy aprovechados.


            El gobierno político se hace por un corregidor con jurisdicción ordinaria y trece regidores perpetuos. El nombramiento de todos pertenece al Excmo. Sr. Duque de Alba. Igualmente se hace por todos el gobierno económico, y para el repartimiento de las aguas hay dos alcaldes que alternan por semanas. Ignoramos los privilegios de esta ciudad cuáles sean, si acaso tiene algunos. En ella no hay seminario, casa de recolección, ni de piedad, sólo hay un hospital, su titular san Ildefonso, que sirve para la curación de los enfermos y albergue de los transeúntes, sin más fondo que lo que se recoge de limosna por los hermanos de la hermandad que hay fundada de la Caridad, que salen a pedirla los días festivos.


            El temperamento de esta ciudad, todo su término y comarca, es muy frío, especialmente por el invierno. En todo él no se halla agua estancada. Los aires son muy puros y, por lo regular, frescos, que atemperan los excesos del sol en los meses más rigurosos de calor, como son junio, julio y agosto. Las enfermedades más frecuentes que se observan son: en la primavera, algunos reumatismos inflamatorios, algunos crónicos, pleurias, pulmonías, tercianas inflamatorias dobles y sencillas que ceden a las sangrías correspondientes, según la disposición del sujeto, a los vómitos purgantes, y rara vez es necesario recurrir a la quina. Hay experiencias de que muchas personas del reino de Murcia, y con especialidad de Cartagena, vienen a esta ciudad con el accidente de tercianas de mucho tiempo, y, sin otra medicina que estar en ella algunos días, reconocen total alivio. Las enfermedades más regulares en el otoño son las expresadas tercianas, algunas cuartanas dobles y sencillas, y algunas de ellas muy perniciosas, por lo que necesitan de otro método en su curación, a causa de abundar más la corrupción de los líquidos que lo inflamatorio de ellos, porque los eméticos y purgantes repetidos según las fuerzas, las porciones salinas y la quina absuelven la curación; pero aunque se notan algunas remisiones de ellas, más se deben atribuir a la mala conducta que los naturales guardan en sus convalecencias y excesos que cometen, que a causa alguna común que les pueda naturalmente producir, pues éstas todas gozan de pureza y sanidad, como la misma experiencia lo acredita, pue se observa que todos los sujetos que guardan el método regular no padecen las referidas enfermedades, y sólo se notan en la gente de fatiga o trabajo.


            Los muertos mayores que ha habido en ambas iglesias en el año próximo pasado de 1781 son 94, niños 147, bautismos 164.


            Este pueblo no tiene aguas minerales, medicinales, salinas de piedra ni de agua, ni canteras de piedra mármol; sólo tiene de la que se principió la portada de la iglesia mayor de Señora Santa María, de color rubio, la que no es muy permanente, pues se le reconoce quebradas algunas molduras. No hay piedras preciosas que sean dignas de llamar la atención, ni tampoco minas de metales, y mucho menos hierbas particulares, aunque en sus cercanías, a saber, en Sierra Segura, se encuentran muchas de gran virtud.


            Este pueblo tiene en lo eclesiástico un fiscal sacerdote y abogado para defender las causas y obras pías, dos notarios para la visita, y demás que ocurren en esta vicaría. En lo secular hay seis escribanías numerarias y dos de cabildo. Y no nos queda cosa particular que sea digna de notarse. Y firmamos.


 

D. Eugenio Antonio de Cánovas

D. José Francisco Martínez Carrasco

D. Vicente Portillo

(12 de mayo de 1782)

 


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