PARTE QUINTA:

CANCIONES

 

A TI, MADRE DE LA IGLESIA

Madre del nuevo Israel

te ha declarado el Concilio,

por ello exultan de gozo

los que son tus fieles hijos.

 

Congrega lo desunido

en un haz de caridad

y ponlo junto a tu pecho,

que no se separe más.

 

María es tu nombre, Madre,

y Aurora de un nuevo día,

Estrella hermosa del mar

que las sombra iluminas.

 

Madre de Cristo, cabeza

eres también de su cuerpo,

forma ya el Cristo total,

recoge lo que es disperso.

 

Nos fuiste dada por madre

en eterno testamento,

cuando Cristo se inmoló

en el ara del madero.

 

A ti, Madre de la Iglesia,

nuestra entrega más filial

y que todas las naciones

vengan pronto a la unidad.

 

AL MEJOR DE LOS GUZMANES

Fue Domingo el elegido para tan alta misión:

hizo el oficio del Verbo, sin fronteras predicó.

Su estrella brilló en el mundo, mil tinieblas disipó,

los herejes que encontraba a todos los convirtió.

 

Estribillo:

Cantan tus hijos gloria y loores,

que el amor que ellos te brindan

desborda los corazones. (Bis)

 

La antorcha del Evangelio en sus labios se incendió,

por eso serán tus hijos lumbreras, ciencia, oración...

Carisma dominicano es la verdad en el amor,

fraternidad, testimonio, cada miembro en su función.

 

Al estribillo.

 

Protege a España, tu Patria, y a Caleruega, tu cuna;

mira con mimo a la Iglesia, la madre santa y fecunda.

Bendice, Padre, a tus hijos: frailes, monjas y seglares.

Somos los Predicadores, estirpe de los Guzmanes.

 

Al estribillo.

 

A LA IGLESIA POR LA UNIDAD

Entonemos fervientes un himno

a la madre que Iglesia se llama

suplicando incendie su llama

a los hijos que Ella engendró.

 

Que su mano bendita recoja

a los hijos que viven dispersos,

congregando gozosa en su seno

a quien Cristo su marca imprimió.

 

Imploremos resuene en el orbe

el silbo amoroso del Pastor supremo

atrayendo a errantes corderos

a integrar el rebaño del solo Pastor.

 

Una fe es el grito de todos,

caridad fraternal lo que más nos apremia;

la conquista del mundo para Dios lograremos

cuando los cristianos vivamos la unidad.

 

Para ello tus hijos incansables proclaman

que la Iglesia de Roma es una y santa,

es la católica, es apostólica,

es la de Cristo, es la del Papa.

 

SI ME MIRAS, VENCERÉ (Plegaria a María)

Estribillo

A tus plantas divinas, virginal María,

mi frente se inclina implorando un favor.

Vuelve a mí tus ojos misericordiosos,

esos ojos, Madre, que infunden pureza,

que inundan de luz.

 

Estrofa

 

No me dejes sola en la brava lucha

de ruines pasiones que tu amor, ¡oh Madre!,

en mí quieren matar.

Aviva en mi pecho con soplo divino

las brasas ocultas entre las cenizas

de mi tibio amor.

Y en la hoguera ardiente de tu corazón

funde los amores de quien fiel esclava

tuya quiere ser.

 

GLORIA DE UN PUEBLO

Estribillo

Huéscar, ciudad privilegiada,

porque un vigía

siempre vela sus entradas.

Con tu monasterio de contemplativas

junto a tus muros,

guardia segura no faltará.

 

1ª estrofa

Son las hijas de Domingo

las custodias de tu fe

con la antorcha de sus vidas

toda tiniebla disipan,

mostrando siempre el camino

del puerto de salvación.

 

2ª estrofa

Cuatro siglos jalonados

por heroínas claustrales

que supieron de renuncia,

persecución y martirio,

todo en pro de una conquista:

ganar almas para Cristo.

 

3ª estrofa

Unido a tus glorias, Huéscar,

irá siempre el monasterio,

ciudadela de oración,

de sacrificio y silencio:

fuerza de inmortalidad,

galardón de nuestro pueblo.

 


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