CUADERNO DE POEMAS


2º DE ESO

 

CURSO 2001/02

IES "LA SAGRA"

HUÉSCAR (GRANADA)

 

LOS DIBUJOS DE LA EDICIÓN ORIGINAL SON DE ELENA GARCÍA CASANOVA.

HAN COPIADO A ORDENADOR JOSÉ FABIÁN GÓMEZ GOR Y JOSÉ MANUEL RUANO GUZMÁN.


Adiós, amado mío,

me acordaré de ti

cada vez que mire el río.

¿Te acordarás tú de mí?.

 

No sé si me escucharás,

no sé si me miraste.

No sé si me querrás

desde el día que te marchaste.

 

No estés triste, sé feliz,

aunque sea lejos de mí.

LORENA UJAQUE PÉREZ


LA PERSONA QUE MÁS QUERÍA

Yo te quiero, te quería,

y te fuiste con triste despedida.

Te fuiste y no vendrás,

ya nunca te volveré a ver.

¡Qué pena! ¡Si yo te quería...!

 

No te vayas todavía.

Se fue, y yo la quería.

Me da un beso y me dice adiós.

Y yo, con la esperanza de volverla a ver...

Sin embargo, nunca más podrá ser.

SERGIO HERNÁNDEZ MUÑOZ

 

AMOR NATURAL

 

Yo soy el mar,

que está hundido;

y te quiero amar,

aunque te he perdido.

 

Yo soy el viento,

que está en calma.

Sabes que te llevo

dentro de mi alma.

 

Yo soy el fuego,

que muere quemándose.

Como nuestros corazones,

que siguen amándose.

 

Yo soy el rayo,

tú, mi ventana.

Entró en mayo.

Piensa en nuestro mañana.

 

Yo soy tu rama,

tú, mi hoja.

Tú eres mi ama.

Me matas, moza.

ÁLVARO HERNÁNDEZ CARRIÓN

 

CUANDO SE VA EL AMOR

 

Cuando estoy sin ti,

las horas se me hacen siglos,

los minutos, años,

y los segundos, meses.

 

Amor mío, te quiero.

No puedo aguantar más sin ti.

Sin ti yo no pienso,

pues tú tienes mis riendas.

 

Amor mío, sin ti

no podré vivir.

JOSÉ MANUEL RUANO GUZMÁN

 

AMADA MÍA

 

¡Oh, querida mía,

que vives en una ría!

Quiero que seas mía,

para que yo sonría.

 

Pienso en ti

de noche y de día.

Y me da alegría,

porque soy para ti.

 

Y aunque me dieran la luna

por no quererte.

¿Para qué quiero la luna,

si no puedo vivir sin verte?

JUAN CARLOS FERNÁNDEZ ORTEGA

 

UN CORAZÓN ROTO

 

Oh, corazón, ¿qué sientes

al ver su mirada?

Que ya, hasta dentro

de una temporada,

no podré verle la cara.

 

Oh, infierno, te lo llevas

durante un tiempo.

A mí me dejas destrozada,

al saber que ya no veré

su preciosa mirada.

 

Oh, tristeza, que cae

y no sabe lo que pasa.

Yo, al saber que no lo veré,

me siento destrozada.

 

Él, tan simpático y no me habla.

Pero la torpeza que tiene el mundo

es que no sabe nada.

Yo me lo guardo por dentro

porque tímida soy, y todo

lo que siento

se lo lleva el viento.

 

¿Por qué? -me pregunto.

¿Por qué la vida es así.

Yo no puedo vivir

sin su sonrisa,

que al verlo

me siento como una princesa.

 

Este es el destino

de una princesa angustiada

que se siente feliz,

pero se marcha, y parece

desdichada.

NURIA CAÑAS VALERO

 

¡Oh, no! ¿Qué pasó?

Nosotros, que nos besábamos con alegría...

Ahora toda la relación se vuelve fría.

¿En qué se convirtió?

 

Estaremos pasando un mal rato.

¿O nuestra relación se está desgarrando?

Esperemos a San Valentín,

a ver si nos da el tilín.

 

Ojalá no rompamos

y superemos el maleficio del corazón.

JOSÉ MANUEL LÓPEZ MARTÍNEZ

 

EL AMOR QUE TODAVÍA ESPERO

 

Te creía alguien amable,

te creía diferente,

pero ahora me doy cuenta

de que soy muy inocente.

Quizás me enamoré de ti

dulce y locamente,

pero aun así no espero

Que vuelvas de repente.

 

Te marchaste sin más

y muy rápidamente,

pero todavía hoy espero

tenerte nuevamente.

MARÍA TORRECILLAS PERALTA

 

Por el campo andando iba,

por el campo sin temor,

sólo para mostrarte mi amor,

con una rosa roja para que la guardes en tu corazón.

ALICIA VALERO MARTÍNEZ

 

EL TIEMPO PASADO

 

En una humilde posada

se encuentra mi dulce amada

tan triste como yo

y liada como un yoyó.

 

Nuestros sentimientos están unidos

y por nada serán vencidos,

porque este amor tan profundo

no se suelta por el mundo.

 

Estoy harto de tanto enviar,

cartas que no van a llegar,

pero la esperanza no se pierde

aunque nos llegue la muerte.

 

Mi muerte está a punto de llegar.

Amada mía, lo mejor es no llorar.

Nos veremos arriba.

Hasta entonces espera tranquila.

SERGIO MALLORQUÍN MARTÍNEZ

 

INÚTIL COMO LA VIDA MISMA

 

Los rayos pasan

a duras penas.

Polvo que hay

en el nuevo cielo.

Ya no se distingue

el día de la noche.

El amanecer murió hace tiempo,

hace tiempo,

cuando vi llover,

pero no amanecer,

pues en mi celda me encontré

tocando una Jackson III,

muerto de hambre,

desgraciado,

sin dar al agua un palo.

 

¡Qué se va a hacer!

No me quiero ni creer,

quiero perecer,

morir otra vez;

me odio y quiero morir,

aunque sea imaginario

yo lo escribiré en mi diario

o en el horario

del Zecrors secundario.

 

Mirad mi mundo,

el mundo de los vagabundos,

las calles siniestras

y oscuros callejones,

allí donde el sol

no sale ni se pone,

donde habitan los mafiosos

y aprendices de alcapones.

 

Viento que arroja

olor a podrido,

antes vomitivo,

ahora sugestivo,

hambre, sufrimiento

del día final,

escupe llamaradas

el ángel infernal.

JESÚS RAMÓN ROMERO

 

MIRADA OSCURA

 

Tú bajabas por la calle,

yo iba detrás de ti

para poder contemplar

la que me hacía tan feliz.

 

Apenas tú me miraste

yo de ti me enamoré,

por eso te quiero tanto

que nunca te olvidaré.

ÁLVARO ROBLES LÓPEZ

 

MIS COSAS

 

El sol ilumina

tu cara

y los ojos del día.

 

La luna oscurece

tu alma

y tu vergüenza escondida.

 

La sombra del árbol

miraba con cara

de alegría

 

y el Señor Dios te da

la vida

de hoy en día.

JOSÉ DAVID JIMÉNEZ MARTÍNEZ

 

EL CAMIONERO Y LA ENSAIMADA

 

En un rincón de este camión,

donde no hay nadie más que yo,

donde las luces no iluminan nada,

entre el vacío y el temor,

lo único que tengo es una ensaimada.

 

Aunque es difícil de entender,

tú eres un placer,

mi compañera, amiga del alma,

estar contigo me da la calma.

 

Porque si sé que estás ahí,

me entregas poco, pero soy feliz.

JOSÉ FABIÁN GÓMEZ GOR

 

LA NOCHE

 

Cuando el sol se esconde, la luna llega,

los ríos brillan y la noche calma.

Viene la estrella con la luz del alma,

que todo envuelve con su luz eterna.

NATALIA VALERO MARTÍNEZ

 

CAMINO DE UN SOLO LUCERO

 

Camino de un solo lucero en el horizonte,

lágrimas que se desvanecen en el olvido

de tu amor.

Procedía del Oriente Medio,

camino de un solo lucero,

en el sendero

de mi pobre corazón.

Mis lágrimas se desvanecen

por el olvido de un amor.

Crece en mí una ilusión perdida,

que a eso le llaman ...

"El verdadero amor".

MARÍA JOSÉ ROMERO RUIZ

 

 

La tierra se sembró

de arboles verdes,

con hojas se cubrió

mi corazón en un jueves.

 

Te vi en un mercado

comprando en un puesto

unas gafas de sol

que te hacían muy apuesto.

 

Tengo en mi alma clavada

una flecha de Cupido

de no verte nunca,

por haberte despedido.

ANA BELÉN MIRAS MARTÍNEZ

 

La luna se ha ido,

y con ella el dolor.

tus labios me han traído

el conjuro del amor.

 

Ya no queda más temor,

la luna se lo llevó.

ROCÍO MARTÍNEZ RODRÍGUEZ

 

ME ARREPIENTO

 

Me arrepiento de dejarte,

me arrepiento de no quererte,

sobre todo me arrepiento ...

de no volver a verte.

¿Qué he de hacer yo para tenerte?

Esa pregunta yo me hacía

uno y otro día,

mientras pensaba en la muerte

que pronto llegaría.

Gritaré al viento,

porque me arrepiento.

Gritaré al mar

por si volverás.

Y gritaré a las estrellas,

para volver a oír tu voz

tan dulce y tan bella.

MARÍA ÁNGELES SERRANO LÓPEZ

 

MURIENDO POR TU CANTAR

 

Saliendo a la oscura calle,

ahí ella estaba, brillando

como ella lo hace:

siempre cantando.

 

Cantando de amar en locura,

fuente de la sabiduría,

que de noche y día

siempre brillando estás a oscuras.

 

Amor mío, dulce cantora,

las palabras de tu boca

imitan el cantar de la aurora.

Por favor, te pido enloquecido,

ámame, amor mío.

 

Por ti no vivo y dejo de pensar

ya en la primavera tras la rosa,

tras la sombra del puro amor

ahí estoy yo, muriendo por tus besos.

FRANCISCO JAVIER CASANOVA GARCÍA

 

Cuando la luna alumbra,

siento en mi corazón,

que sin tus ojos verdes,

me muero de pasión.

 

Tengo la mirada perdida,

tengo la respiración cortada

de no verte por el pueblo.

Mi vida sin ti está acabada.

 

Vuelve pronto de la mili,

que en Bosnia tú no haces nada,

que te debes a tu madre

y a tu amada.

CELIA MONTALBÁN VALERO

 

Don Duque de Olivares,

procedente de Baleares,

trajo una hermosa flor

para su hijo Ros.

Era una margarita

como las del cortijo Santa Rita.

Para su mujer, Carmela,

le trajo una fabulosa perla;

era tan azul como el cielo de Estambul;

en el centro, una luna

más grande que una cuna.

"Gracias, amado mío,

por esta preciosa perla

que me has traído".

JAVIER CARAYOL ARIAS

 

Adiós con el corazón.

Yo tenía razón.

No puedo vivir sin ti,

ni tampoco tú sin mí.

 

Yo siempre te estaré esperando,

si vienes andando;

pero si vienes en coche,

marcharé de noche;

si vienes de día,

ven por la autovía.

LOURDES ROMERO BAUTISTA

 

¡Oh, amor!,

que te marchaste

sin decir adiós.

 

Tu primera mirada

fue en el agua salada.

Ahora, cuando voy al mar,

me dan ganas de llorar;

si tú estuvieras aquí

seríamos la pareja más feliz.

 

¡Oh, amor!

Donde quiera que estés,

con estas palabras

te digo adiós.

ALBA FERNÁNDEZ VALERO

 

POR TI

 

Yo por ti daría mi vida,

mi vida yo daría por ti,

porque tu amor en mí anida.

Junto a ti quiero ser feliz.

 

No digas que no te quiero.

¿No ves que por ti me muero?

Yo a ti te bajaría la luna.

Además, te quiero más que a ninguna.

 

Si no tengo tu amor,

puede que me cambie el color.

Si no me dices "te quiero",

te juro que me muero.

MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ SERRANO

 

SIN TI

 

Hoy siento que la vida se me escapa

a chorros, como el agua del caño.

Se me escapa y no puedo hacer nada,

porque en el alma me dejaste un daño.

 

Daño de quererte ver y no verte,

daño de no verte y quererte,

daño porque te fuiste de mi lado

y daño porque siento que te quiero en vano.

 

Ellos se te llevan y te alejan de mí

y yo quien nunca te vuelva a ver.

No sé lo que haré viviendo sin ti,

aunque dudo que vivir sin ti sea vivir.

LAURA ALONSO IRIGARAY

 

UNA SEMANA INOLVIDABLE

 

Un día por la calle

se me cruzó una mujer muy bella,

y mis ojos se reflejaron en ella.

 

Al día siguiente me la encontré en un bar.

La invité a una copa,

pero ella me dijo que no.

 

Toda la semana estuve pensando en ella,

soñando con sus caricias,

imaginando sus besos.

 

Un día decidí buscarla,

pero ya no estaba.

Y entonces me pregunté:

¿por qué la vida es tan cruel?

ALEJANDRO ORTIZ GALERA

EL VIENTO


Llegó tu amor entre el viento

de una tarde de verano.

Y te tomé de la mano,

borracho de sentimiento.

 

Para ti sola latía

mi corazón asombrado.

Lo demás quedó borrado

de tanto que te quería.

 

Te fuiste, amor, y me siento

desde entonces malherido.

Quiero buscar el olvido

entre las alas del viento.

GONZALO PULIDO CASTILLO


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