PRINCIPALES ESTROFAS

DE DOS VERSOS:

Pareado: Versos de arte mayor, que riman uno con otro. Ejemplo: 11A 11A

¡Cuántas veces resulta de un engaño

contra el engañador el mayor daño!

(Samaniego: El zagal y las ovejas)

 

Soledad que aflige tanto

tan sólo la alivia el llanto.

(Fray Paulino de la Estrella: Flores del desierto)

 

DE TRES VERSOS:

Terceto: tres versos de arte mayor que riman dos y uno queda suelto.

Ejemplo: 11A 11- 11A

Mas ya parece que mi pluma sale

del término de epístola, escribiendo

a ti, que eres de mí lo que más vale

(Francisco de Aldana: Carta para Arias Montano)

 

Tercerilla: como el terceto, pero de arte menor. Ejemplo: 8a 8- 8a

Las barcas de dos en dos,

como sandalias del viento

puestas a secar al sol.

(Manuel Altolaguirre: Playa)

 

Tercetos encadenados: serie de tercetos endecasílabos, unidos de tal forma que el segundo verso de cada terceto rima con el primero y tercero del terceto siguiente. Para que, al final del poema, no quede un verso suelto, se añade otro más, que forma un serventesio con los anteriores.

¿Es por ventura menos poderosa

que el vicio la virtud, o menos fuerte?

No la arguyas de flaca y temerosa.

 

La codicia en las manos de la suerte

se arroja al mar, la ira a las espadas,

y la ambición se ríe de la muerte.

 

¿Y no serán siquiera tan osadas

las opuestas acciones, si las miro

de más ilustres genios ayudadas?

 

Ya, dulce amigo, huyo y me retiro

de cuanto simple amé: rompí los lazos.

Ven y verás al grande fin que aspiro,

antes que el tiempo muera en nuestros brazos.

(Andrés Fernández de Andrada: Epístola moral a Fabio)

 

DE CUATRO VERSOS:

Cuarteto: versos de arte mayor que riman el 1º con el 4º, y el 2º con el 3º. Ejemplo: 14A 14B 14B 14A

Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,

botón de pensamiento que busca ser la rosa;

se anuncia con un beso que en mis labios se posa

al abrazo imposible de la Venus de Milo.

(Rubén Darío: Yo persigo una forma)

 

Redondilla: versos de arte menor que riman el 1º con el 4º, y el 2º con el 3º. Ejemplo: 8a 8b 8b 8a

Hombres necios que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis.

(Sor Juana Inés de la Cruz: Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres, que en las mujeres acusan lo que causan)

 

Serventesio: versos de arte mayor que riman el 1º con el 3º, y el 2º con el 4º. Ejemplo: 11A 11B 11A 11B

Libre la frente que el casco rehúsa,

casi desnuda en la gloria del día,

alza su tirso de rosas la Musa

bajo el gran sol de la eterna armonía.

(Rubén Darío: Pórtico)

 

Ejemplo con alejandrinos:

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna

en que era muy hermoso no pensar ni querer...

Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...

De cuando en cuando un beso y un nombre de mujer.

(Manuel Machado: Adelfos)

 

Cuarteta: versos de arte menor que riman el 1º con el 3º, y el 2º con el 4º. Ejemplo: 8a 8b 8a 8b

Una tarde parda y fría

de invierno. Los colegiales

estudian. Monotonía

de lluvia tras los cristales.

(Antonio Machado: Recuerdo infantil)

 

Cuaderna vía: versos alejandrinos. 14A 14A 14A 14A

Quiero fer una prosa en román paladino,

en el cual suele el pueblo fablar a su vecino;

ca non so tan letrado por fer otro ladino;

bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino.

(Gonzalo de Berceo: Milagros de Nuestra Señora)

 

Copla: versos generalmente octosílabos. 8- 8a 8- 8a

En el balcón un instante

nos quedamos los dos solos.

Desde la dulce mañana

de aquel día, éramos novios.

(Juan Ramón Jiménez: Adolescencia)

 

Seguidilla: versos heptasílabos y pentasílabos. 7- 5a 7- 5a

Nace el alba María,

y el sol tras ella,

desterrando la noche

de nuestras penas.

(Lope de Vega: Pastores de Belén)

 

Estrofa sáfico-adónica: tres versos endecasílabos y uno pentasílabo, todos blancos.

11- 11- 11- 5-

Dulce vecino de la verde selva,

huésped eterno del abril florido,

vital aliento de la madre Venus,

céfiro blando.

(Esteban Manuel de Villegas: Sáficos)

 

DE CINCO VERSOS:

Quinteto: versos de arte mayor. Pueden rimar a gusto del poeta, con tal que no rimen tres versos seguidos ni termine en pareado.

Vuelvo, pálida novia, que solías

mi retorno esperar tan de mañana,

con la misma canción que preferías

y la misma ternura de otros días

y el mismo amor de siempre, a tu ventana.

(Amado Nervo: El retorno)

 

Quintilla: como el quinteto, pero de arte menor.

Madrid, castillo famoso

que al rey moro alivia el miedo,

arde en fiestas en su coso

por ser el natal dichoso

de Alimenón de Toledo.

(Nicolás Fernández de Moratín: Fiesta de toros en Madrid)

 

Lira: versos heptasílabos y endecasílabos. 7a 11B 7a 7b 11B

Buscando mis amores

iré por esos montes y riberas;

ni cogeré las flores,

ni temeré las fieras,

y pasaré los fuertes y fronteras.

(San Juan de la Cruz: Cántico espiritual)

 

DE SEIS VERSOS:

Sextina manriqueña: 8a 8b 4c 8a 8b 4c

Partimos cuando nacemos,

andamos mientras vivimos,

y llegamos

al tiempo que fenecemos;

así que cuando morimos

descansamos.

(Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre)

 

DE OCHO VERSOS:

Octava real: versos endecasílabos. 11A 11B 11A 11B 11A 11B 11C 11C

No quedó sin llorar pájaro en nido,

pez en el agua, ni en el monte fiera,

flor que a su pie debiese haber nacido

cuando fue de los prados primavera;

lloró cuanto es amor, hasta el olvido

a amar volvió, porque llorar pudiera,

y es la locura de mi amor tan fuerte

que pienso que lloró también la muerte.

(Lope de Vega: Amarilis)

 

Octava italiana: versos de arte mayor.

Ejemplo: 11- 11A 11A 11B´ 11- 11C 11C 11B´

Acabó su misión sobre la tierra,

y dejó su existencia carcomida,

como una virgen al placer perdida

cuelga el profano velo en el altar.

Miró en el tiempo el porvenir vacío,

vacío ya de ensueños y de gloria,

y se entregó a ese sueño sin memoria

¡que nos lleva a otro mundo a despertar!

(José Zorrilla: A la memoria desgraciada del joven literato D. Mariano José de Larra)

 

Octavilla italiana: como la octava italiana, pero de arte menor.

Con diez cañones por banda,

viento en popa, a toda vela,

no corta el mar, sino vuela,

un velero bergantín,

bajel pirata que llaman

por su bravura "El Temido",

en todo mar conocido

del uno al otro confín.

(José de Espronceda: Canción del pirata)

 

DE DIEZ VERSOS:

Décima o espinela: versos octosílabos. 8a 8b 8b 8a 8a 8c 8c 8d 8d 8c

Oigo, Patria, tu aflicción

y escucho el triste concierto

que forman, tocando a muerto,

la campana y el cañón;

sobre tu invicto pendón

miro flotantes crespones,

y oigo alzarse otras regiones

en estrofas funerarias,

de la Iglesia las plegarias

y del arte las canciones.

(Bernardo López García: El Dos de Mayo)

 

DE CATORCE VERSOS:

Soneto: versos generalmente endecasílabos. Son dos cuartetos y dos tercetos. 11A 11B 11B 11A /11A 11B 11B 11A / 11C 11D 11C / 11D 11C 11D

Estas que fueron pompa y alegría,

despertando al albor de la mañana,

a la tarde serán lástima vana,

durmiendo en brazos de la noche fría.

 

Este matiz que al cielo desafía,

iris listado de oro, nieve y grana,

será escarmiento de la vida humana:

¡tanto se aprende en término de un día!

 

A florecer las rosas madrugaron,

y para envejecerse florecieron;

cuna y sepulcro en un botón hallaron.

 

Tales los hombres sus fortunas vieron:

en un día nacieron y expiraron,

que, pasados los siglos, horas fueron.

(Pedro Calderón de la Barca: El príncipe constante)

 

Los tercetos pueden rimar de otra forma, por ejemplo

11 C 11C 11D / 11E 11D 11E

Enhiesto surtidor de sombra y sueño

que acongojas el cielo con tu lanza.

Chorro que a las estrellas casi alcanza,

devanado a sí mismo en loco empeño.

 

Mástil de soledad, prodigio isleño;

flecha de fe, saeta de esperanza.

Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,

peregrina al azar, mi alma sin dueño.

 

Cuando te vi, señero, dulce, firme,

qué ansiedades sentí de diluirme

y ascender como tú, vuelto en cristales,

 

como tú, negra torre de arduos filos,

ejemplo de delirios verticales,

mudo ciprés en el fervor de Silos.

(Gerardo Diego: El ciprés de Silos)

 

También hay sonetos con serventesios en vez de cuartetos, o con alejandrinos en lugar de endecasílabos.

Desde mi vieja orilla, desde la fe que siento,

hacia la luz primera que toma el alma pura,

voy contigo, hijo mío, por el camino lento

de este amor que me crece como mansa locura.

 

Voy contigo, hijo mío, frenesí soñoliento

de mi carne, palabra de mi callada hondura,

música que alguien pulsa no sé dónde, en el viento,

no sé dónde, hijo mío, desde mi orilla oscura.

 

Voy, me llevas, se torna crédula mi mirada,

me empujas levemente (ya casi siento el frío);

me invitas a la sombra que se hunde a mi pisada,

 

me arrastras de la mano... Y en tu ignorancia fío,

y a tu amor me abandono sin que me quede nada,

terriblemente solo, no sé dónde, hijo mío.

(Leopoldo Panero: Hijo mío)

 

Sonetillo: como el soneto, pero de arte menor.

Miré, al sentarme a la mesa

bañado en la luz del día,

el retrato de María,

la cubana japonesa.

 

El aire acaricia y besa,

como un amante lo haría,

la orgullosa bizarría

de la cabellera espesa.

 

Diera un tesoro el Mikado

por sentirse acariciado

por princesa tan gentil,

 

digna de que un gran pintor

la pinte junto a una flor

en un vaso de marfil.

(Rubén Darío: Para la misma [Para una cubana])

 

SERIES DE NÚMERO INDETERMINADO DE VERSOS:

Romance: versos octosílabos. Riman los pares en asonante, y quedan sueltos los impares. 8- 8a 8- 8a 8- 8a ...

¡Quién hubiese tal ventura

sobre las aguas del mar,

como hubo el conde Arnaldos

la mañana de san Juan!

Con un falcón en la mano

la caza iba a cazar,

vio venir una galera

que a tierra quiere llegar.

Las velas traía de seda,

la jarcia de un cendal,

marinero que la manda

diciendo viene un cantar

que la mar ponía en calma,

los vientos hace amainar,

los peces que andan al hondo

arriba los hace andar,

las aves que andan volando

nel mástil las faz posar.

Allí fabló el conde Arnaldos,

bien oiréis lo que dirá:

-Por Dios te ruego, marinero,

dígasme ora ese cantar.

Respondióle el marinero,

tal respuesta le fue a dar:

- Yo no digo mi canción

sino a quien conmigo va.

(Anónimo: El conde Arnaldos)

 

Romance heroico: como el romance, pero de versos endecasílabos.

Único asilo en mis eternos males,

augusta soledad, aquí en tu seno,

lejos del hombre y su importuna vista,

déjame libre suspirar al menos;

aquí, a la sombra de tu horror sublime,

daré al aire mis lúgubres lamentos,

sin que mi duelo y mi penar insulten

con sacrílega risa los perversos,

ni la falsa piedad tienda su mano,

mi llanto enjugue y me traspase el pecho.

...

(Francisco Martínez de la Rosa: La soledad)

 

Endecha: romance de versos heptasílabos.

Pintada, no vacía;

pintada está mi casa

del color de las grandes

pasiones y desgracias.

Regresará del llanto,

adonde fue llevada,

con su desierta mesa,

con su ruinosa cama.

Florecerán los besos

sobre las almohadas.

Y en torno de los cuerpos

elevará la sábana

su intensa enredadera

nocturna, perfumada.

El odio se amortigua

detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

(Miguel Hernández: Canción última)

 

Romancillo: romance de seis (o menos) sílabas.

Cerraron sus ojos,

que aún tenía abiertos,

taparon su cara

con un blanco lienzo;

y unos sollozando

y otros en silencio,

de la triste alcoba

todos se salieron.

...

En las largas noches

del helado invierno,

cuando las maderas

crujir hace el viento

y azota los vidrios

el fuerte aguacero,

de la pobre niña

a veces me acuerdo.

...

(Gustavo Adolfo Bécquer: Rima LXXIII)

 

Silva: serie indefinida de versos heptasílabos y endecasílabos, combinados a gusto del poeta. Puede quedar alguno suelto, pero no deben rimar tres seguidos.

Pura, encendida rosa,

émula de la llama

que sale con el día,

¿cómo naces tan llena de alegría

si sabes que la edad que te da el cielo

es apenas un breve y veloz vuelo,

y ni valdrán las puntas de tu rama

ni tu púrpura hermosa

a detener un punto

la ejecución del hado presurosa?

El mismo cerco alado

que estoy viento rïente

ya temo amortiguado,

presto despojo de la llama ardiente.

...

(Francisco de Rioja: A la rosa)

 

NOTA.- Todas las estrofas citadas tienen rima consonante, excepto copla, seguidilla y romances de cualquier tipo. El pareado, el terceto y la tercerilla pueden tener rima consonante o asonante, pero es más frecuente la consonante.


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